Hoy y mañana son iguales, las rutinas, los horarios y la mala distribucion del tiempo. Planes que se desvanecen en cuanto los nombras. Las piezas llegan oxidadas y ya no tienen razon de ser.
Las estrellas pueden cantar de lejos pero el cielo es un cementerio luminoso. Aca donde somos de tierra, solo nos queda cerrar los ojos y ser reyes de mundos translucidos.
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